viernes, 17 de octubre de 2008

Necesito escribir para mi

Necesito escribir para mí. Necesito contar mis cosas, mis ideas, plasmar las cosas que siento. Y, desde hace un tiempo, me falta el tiempo. Pienso muchas cosas, escribo borradores en mi cuadernito de Divinas Palabras que, con su “just write it” me invita a llenar hojas. Pero a mis días les faltan horas para poder pasarlo al ordenador y poder ir continuando con este blog que, aunque sin fiesta de aniversario, ya ha cumplido un año.

La verdad es que estos últimos doce meses han sido diferentes, en momentos largos (por no decir interminables), y en otros rapidísimos. En estos meses he pasado de ser una becaria infeliz con buen sueldo en la otra punta del mundo, a una proletaria mileurista y feliz en casa. He conocido a gente y he viajado mucho. He reído y he llorado, he querido y he maldecido. Y, lo más importante, he conocido a gente que me ha marcado para bien y para mal.

Ahora, con mi vida de pluriempleada, no tengo mucho tiempo para mis cosas. Cierto es que me paso el día escribiendo. Por las mañanas me encargan ponencias para un congreso, noticias para la web, para la revista, cartas para mandar a no sé dónde… Y por las tardes entro en el apasionante mundo de la Serra de Tramuntana y el proyecto para declararla Patrimonio de la Humanidad. Entre medias, a la hora de comer, mientras miro un poco la tele, cuando me meto en la cama o mientras estoy en rehabilitación (no es nada grave, simplemente que tanto trabajo me ha contracturado la espalda) me centro en intentar sacar las cinco asignaturas de publicidad que he cogido este semestre.

Así que, mi vida se centra en escribir, pensar y escribir más. Pero no de mis cosas y, aseguro que lo necesito. Por este motivo, no sé muy bien cómo, intentaré sacar unos minutos diarios para mis propias ideas, para los relatos breves que tengo en la cabeza o, simplemente, para copiar del cuaderno al Word todo lo que he ido esquematizando en cualquier momento. Ya veré si soy capaz.

1 comentario:

Horrach dijo...

Hola.

Veo en tu blog que eres nieta de Luis Alemany, de cuya biblioteca creo que sigue siendo su director José Carlos Llop. Enhorabuena.

shalom