martes, 6 de noviembre de 2007

La catedral de sal

Colombia es un país de contrastes. De gente rica y barrios buenos y gente muy pobre y zonas muy degradadas. Hoy, al fin, hemos salido de Bogotá y de nuestro barrio rico y pijo. No es que nos hayamos metido en zonas peligrosas, ni mucho menos, sino que hemos sido “espectadoras” de otras realidades. Mediante un tren turístico a vapor hemos pasado por zonas de la ciudad que desconocíamos, hemos visto mucho verde, vacas, caballos y hemos llegado a Zipaquirá y, de allí, hemos visitado la Catedral de Sal.





Este país es increíble. Su primera maravilla y monumento histórico es una inmensa catedral hecha dentro de una mina de sal que terminó de construirse en 1995. La verdad es que impresiona la magnitud de la obra con las 14 paradas del vía crucis, cada una de ellas esculpida en la roca, una cúpula preciosa y una iglesia de tres naves más grandes que la Seu de Palma. Es un lugar de peregrinación, aunque a la mayoría de la gente se le olvide que estás dentro de un templo católico en el que, además, también se celebran conciertos y hasta han construido una sala de congresos.







Por otro lado, para llegar hasta ese monumento, lo puedes hacer en coche particular, en taxi, en bus o en el tren turístico. Esta última opción es la que hemos elegido Lucía y yo para celebrar nuestro primer mes aquí. Hoy el día ha acompañado y entre todo, nos ha supuesto una cura de realidad. Durante los 40 kilómetros que separan Bogotá y Zipaquirá hemos pasado por zonas riquísimas, por grandes centros comerciales, por centros deportivos con campos de fútbol de césped perfecto y por zonas muy pobres. Llama la atención que todo el mundo se para y saluda al tren con cara de felicidad. A mí me ha recordado cuando, de pequeña, saludaba a los turistas que iban a Sóller. La diferencia principal es que nuestros turistas suelen ser extranjeros y aquí el turismo es algo nacional. Por eso, todo el mundo nos hace muchísimo caso y, hoy, el encargado de la excursión se ha preocupado mucho más por nosotras que por cualquier otra persona.


El tema de la excesiva atención es algo que se agradece cuando lo necesitas pero que puede ser muy pesado en la mayoría de veces. Este es un tema del que hablaré en otro post, porque es algo digno de estudio.

3 comentarios:

Esaque dijo...

Bella ragazza, ya voy por la tercera. Las que hagan falta con tal de avanzar en este plan de dominio mundial, que sin ti, me sería inconcebible. Y por supuesto, por no volver a perder de vista tus periplos vitales aunque ahora cambiemos un sofá de casa Mastrelli o un cuarto del Chami por esta pomada de acción rápida contra la distancia llamada blogspot. Un abrazo del tamaño de sudamérica.

Eva dijo...

Cada vez que voy leyendo tu blog me recuerda muchísimo a Ecuador, de verdad no vivimos en el mismo país?? si tenemos hasta el mismo clima..
Aunque eso ya lo comprobarás por ti misma pasado mañana.
Quito te espera!!!!
Muchos besos

TITA dijo...

Bono..!! que es tanto viaje...estiras bien paseada este año...Q, como va la escala, va en aumento..??Yo estoy por la oficina con un trancazo, un frio...me quiero ir por mi cama...
Ayer fuimos a cenar por esporlas con maria y alejo un pa amb oli mas bueno...seguro que por alli no hay un pan moreno como el nuestro, pero como tanmateix no nos conviene suerte que tienes de no tenerlo...
Res, miramos vestidos, caterings...q follon!!
El sábado iremos a nupcial, gracias a tu hermana, la reina estimada, que nos ha conseguido 6 entradas...ya te contaremos los avances, ya empiezan los nervios y lo q nos queda!!!
Bueno lluquita, voy a dejar de vaguear por el trabajo i a ponerme a currar..
El lunes te enviaremos un crónica de nuestra expedición a Nupcial...
Moltsss de besitos i ànimo!!!!