martes, 12 de febrero de 2008

Flores colombianas para San Valentín


Ahora que en España y en casi todo el mundo machacan por todos lados con San Valentín, debo agradecer al pueblo colombiano que no se hayan rendido al dominio estadounidense y, aquí, conserven el día “del Amor y la Amistad”, que cae en septiembre.

Yo pensaba que, después de ver como el mes de octubre estuvo dedicado a Halloween y noviembre, diciembre y parte de enero a Navidad, ahora nos machacarían con corazones y flores por todas partes. Pero no ha sido así.

Aunque los negocios no hagan su agosto particular con la celebración del 14 de febrero, hay empresas colombianas que sí se benefician de este negocio del amor. Este es el caso de los productores de flores, principalmente rosas que están ampliando su producción para poder satisfacer el mercado internacional con sus mejores productos. Colombia, junto con Ecuador son los países punteros en la exportación de flores frescas y durante todo el año se pueden encontrar rosas, girasoles, nardos, lirios y todo un abanico de flores que se encuentran a muy buen precio en los puestos fijos, callejeros y en los semáforos. Es más, Colombia se ha convertido en 35 años en la segunda potencia exportadora a nivel mundial, sólo por detrás de Holanda, abarcando el 14% del mercado. En 2004, el volumen de exportaciones supuso para el país una entrada de divisas de más de 580 millones de dólares y San Valentín es una fecha clave para el sector.

Durante todo el año, las flores buenas de verdad se van a Estados Unidos y a Europa. Allí se encarece su precio por 10 y ya no puedes comprar dos docenas de rosas, ni 10 varas de nardos y un ramo de hoja de eucalipto por 10.000 pesos (3,5 euros). Es más, en fechas como Sant Jordi, una rosa sola te cuesta más que aquí dos docenas…
Pero bueno, a pesar de los bajos precios, yo no creo que esta semana me regale ningún ramo, más que nada porque todavía tengo mis 10 nardos perfumando todo mi pequeño apartamento y, cuando entro, me recuerda a casa y a mi madre. Pero nunca se sabe. A lo mejor el jueves decido que esta proletaria del amor se quiere mucho y se va a hacer un regalito. O, ya me espero un poco y me hago un regalo general por el cursi-día y mi cumpleaños.

1 comentario:

Eva M. Paíno dijo...

Como siempre, siento que estamos en el mismo país.
Una de las cosas que más voy a echar de menos cuando vuelva para España será tener un ramo de rosas frescas en mi salón, porque ahora una de las mejores cosas de este país es poder regalarse a una misma siempre que quiera grandes ramos de flores sin tener que desestabilizar la economía.
Y menos mal que los corazones no han llenado las calles aquí tampoco..
Besos!!