domingo, 27 de abril de 2008

Quiero una bici



"Busco a alguien que tenga una bici de paseo, con cesta delantera que no use y que se sienta tan generoso para dejármela durante una temporada. Si en vez de disponer de ella, tiene un ataque de Rey Mago descomunal, y me la regala, se lo agradeceré doblemente."


Este es mi anuncio hoy porque cada domingo pienso en lo mismo. En Bogotá, como en Quito, los domingos se cierran calles para convertirlas en ciclovías por las que las bicis, los patinadores y los paseadores recorren la ciudad sin necesidad de un vehículo motorizado. Cada domingo pienso en lo bien que me iría tener una bici (no aquí, en Palma) para pasear y, de paso, hacer un poco de ejercicio.

En Palma no tenemos esto, aunque haya plataformas que reclaman carriles bici. Pero disponemos de un Paseo Marítimo fantástico para ir de un lado al otro de la bahía sin bajarnos de las dos ruedas.

Ya lo decía Fernando Fernán-Gómez en su obra más conocida: "Las bicicletas son para el verano". Y yo quiero una para pasearme por las tardes primaverales por el paseo Marítimo, llegar hasta el Molinar con Tita y cotillear el Hola mientras nos tomamos una Coca-Cola light.

En Bogotá no hay verano y comprarse una bici para que te llueva la mitad de los días, no tiene gracia. Pero, en Palma, la cosa es diferente. En Palma miras por la ventana y más o menos puedes saber si ese día hará mal tiempo o no (excepción clara la del 4 de octubre con los tornados). Aquí, eso no pasa. Tú miras por la ventana y ves a gente con abrigo, otros con sandalias. Miras hacia el cielo y ves el sol. Pero, al cabo de una hora, se pone todo negro y cae un aguacero grande. Vamos, que el complejo de cebolla que hemos adquirido, está más que justificado.

Por todo ello, no quiero una bici aquí. Pero sí quiero una bici, de paseo y con cestita, en Palma. Una bici con la que pueda ir hasta el mercado y llevarme a casa cuatro frutas y verduras. Una bici que me permita sacar a pasear a ese perrito que me acompañará en mi re-aventura independiente. Una bici cómoda, bonita y práctica.

Así que, como este blog sigue siendo mío, hoy lo uso de portal de anuncios, por si a alguien, como he dicho al principio, le sobra una o tiene un ataque de generosidad. Quiero una bici para pasearme a partir del 2 de mayo por Mallorca y acepto también a cualquier acompañante que se venga por las tardes conmigo.

2 comentarios:

TITA dijo...

Me apuntooooo!! Pero sobretodo con una cestita bien grande para poder llevar el Hola! y todas las revistas de marujeo que se nos antojen!... Será grande...
Y si nos compramos un tandem???
Besitos!!

Eva M. Paíno dijo...

Oye, que la cesta sea enorme, porque vas a tenerte que poner al día de demasiados cotilleos, sobretodo cuando llegues, jeje.
A ver si hay suerte!!!

Yo sé de un sitio donde alquilar bicis aquí, pero me da que con este tiempo no alquilaré nunca... verás...

Besos (y ya no queda ná!!!!)